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Un tratamiento con células madre curará la cadera de ‘Igor’, un tigre siberiano

Un tratamiento con células madre curará la

cadera de ‘Igor’, un tigre siberiano

El animal ha sido intervenido en el zoológico de la ciudad húngara de Szeged para aliviar los dolores que sufre desde hace años por desgaste en la articulación

 

El tigre siberiano Igor, en la mesa de operaciones del zoológico de Szeged.
El tigre siberiano Igor, en la mesa de operaciones del zoológico de Szeged. BERNADETT SZABO REUTERS

Igor es un tigre siberiano de 13 años, una edad avanzada para una especie que en libertad vive alrededor de 15 años. Su cadera acusa el desgaste de la edad y le ha hecho sufrir fuertes dolores que los veterinarios que le atienden en el zoológico de la ciudad húngara de Szeged han tratado una cirugía no invasiva basada en el uso de células madre para regenerar la articulación, informa la agencia Reuters.

Este miércoles Igor entró en quirófano y fue sedado. El imponente animal, los machos de esta subespecie de tigre pesan unos 200 kilos y son los felinos de mayor tamaña que existen en la actualidad, durmió para que los veterinariosprobaran en su cadera un tratamiento que es muy utilizado en seres humanos para mejorar la funcionalidad de las articulaciones. Consiste en extraer células madres del tejido graso de los pacientes e inyectarlo en las articulaciones desgastadas para regenerarlas.

Los responsables del zoológico confían en que la intervención permitirá que Igorno sufra dolores en su cadera y “vivirá felizmente con menos medicamentos”.

Los veterinarios intervienen la cadera de Igor.
Los veterinarios intervienen la cadera de Igor. BERNADETT SZABO REUTERS

El tigre siberiano (Panthera tigris altaica), también denominado tigre de Amur, está en peligro de extinción. Tres subespecies de tigres han desaparecido en los últimos 50 años. Los siberianos, sin embargo, han registrado un importante crecimiento de la población que habita en los bosques del extremo sureste de Rusia en la región del río Amur y la frontera entre Rusia y China, gracias a un proyecto de recuperación de la especie.  Un censo realizado en 2005 registró entre 331 y 393 ejemplares adultos y subadultos en Rusia y menos de 100 ejemplares con edades comprendidas entre los 20 y 36 meses.  En China se calculó hace una década que quedaba apenas una veintena de tigres de Amur y no se conoce si sobrevive alguno en Corea del Norte.

La esperanza de vida de Igor es superior a la de los tigres en libertad. Los cuidados del zoológico húngaro en el que vive pueden alargar su existencia hasta los 20 años.

“La esencial del tratamiento con células madre es que podemos lograr una mejora en la calidad de vida de los pacientes que no pueden ser ayudados por operaciones o tratamiento médico”, dijo Robert Gippert, el veterinario que operó la cadera de Igor. “Al igual que en los humanos, la articulación desgastada de Igor, el tigre, se curará gracias a los efectos regeneradores y autocurativos de las células madre, sin el uso de materiales externos”, añadió.

El tigre sedado yacía plácidamente de costado sobre la mesa de operaciones, con sus grandes patas sobresaliendo de debajo de una manta verde. Aún le quedan dos o tres semanas de convalecencia, antes de que los veterinarios puedan juzgar la mejoría en su movimiento.

MASCOTA OLÍMPICA EN SEÚL

Los tigres siberianos estás presentes en la cultura e historia del territorio donde habita. Su imagen preside el escudo oficial de la región de Primorski (Rusia) y aparece también en el de Khavarovsk y en el de la ciudad de Vladivostok. Y en el escudo del equipo de fútbol profesional ruso FC Luch-Energía Vladivostok.

Hodori, la mascota de los Juegos Olímpicos de Seúl (1988), fue un tigre siberiano

Fuente. El Pais